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Ambiente de Zothique
Ésta es una poesía sobre Zothique en la que Clark Ashton Smith sintetizaba su sabor (traducción de la original).
Zothique
Aquél que haya hollado las sombras de Zothique
y contemplado el oblicuo sol del color de brasas,
no volverá desde aquí a un país anterior,
sino que rondará una última costa
donde las ciudades se deshacen en la negra arena
y dioses muertos beben el salitre.
Aquél que haya conocido los jardines de Zothique,
donde sangran los frutos desgarrados por el pico del simorgh,
no saboreará la fruta de hemisferios más verdes;
bajo las ramas postreras,
en la sucesión de ocasos de los años sombríos,
él sorbe un vino de aramanto.
Aquél que haya amado a las salvajes muchachas de Zothique
no volverá a buscar un amor más tierno,
ni distinguirá el beso del vampiro del de la amante;
para él, el espíritu escarlata
de Lilith, desde la última necrópolis del tiempo,
se levanta amoroso y maligno.
Aquél que haya navegado en las galeras de Zothique
y presenciado el espejismo de extrañas torres y cumbres,
tendrá que volver a enfrentarse al tifón enviado por un brujo
y ocupar el puesto del timonel
sobre océanos alborotados por la cambiante luna
o por la Señal remodelada.