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PRESENTACION
Alguien tiene que ensuciarse las manos...
Llegaron con aspecto hosco, algunos de ellos con ropas que hablaban de lugares extraños.
Hombres y mujeres decididos a derribar a Xaralnu, que sesenta años antes había liderado la revuelta.
Xaralnu, que fundó esta dinastía sobre la realeza de la familia Saedruum.
Xaralnu, el Brujo que se ha ganado al pueblo hinchándolo con vino y placeres.
Aquél al que los poetas ensalzan. Aquél al que temen quienes conocen.
Vinieron con su decisión respaldada por plata, pactos o lealtad.
Todos ellos dispuestos a morir como traidores o triunfar como ejecutores por esta áspera tierra que ya ha bebido mucha sangre.
Con acero y abominaciones, con embrujos y secretos.
Porque matar a un brujo no es tarea fácil.
Pero alguien tiene que ensuciarse las manos.