|
|
|||||||||||
|
Tribus de Sangre Las
Tribus son un asunto de elección personal, Lupinos de pensamiento similar
que comparten un sustrato y leyendas comunes. Cada Tribu ensalza ciertos
elementos de la naturaleza Lupina y da importancia a unos hechos y actitudes
más que a otros. La pertenencia a una Tribu no tiene que ver con el pasado
del personaje, lo importante al elegirla es el aspecto del Lobo que más
se parece su forma de ser. Las Tribus comparten la Tradición, un sistema
de honor y respeto que regula las relaciones entre sí mismas y con extraños.
Tribu
de la Furia; para ellos
el aspecto del depredador es el más importante de los Lupinos. Son poderosos
guerreros y luchadores de todo tipo, que no se compadecen de los demás
y siguen las leyes de la naturaleza. Son también honorables y no creen
que el fin justifique los medios. A menudo son malentendidos por el resto
de Tribus, pero su lugar en la Tradición es indiscutible. Tribu
del Bronce; estos Lupinos
son los que viven y se adaptan más cómodamente a las ciudades. Para ellos
la ciudad es un lugar más de la naturaleza, y la tratan como un ente vivo.
Comprenden mejor que nadie a los humanos y sus relaciones, y siguen el
pulso y las tendencias de la humanidad. También les influyen, aunque nunca
demasiado, como la Tradición establece, porque comprenden que son especies
separadas. Son amargos enemigos de los Perros Grises, que han traicionado
y corrompido sus principios. Tribu
del Acecho; ésta Tribu
se mueve entre las sombras, entre la historia y la información oculta.
Miden el pulso de los enigmas y secretos del mundo e interpretan la Tradición
y la adaptan a los tiempos. Sirven como jueces, pero también como investigadores
y agentes silenciosos. No presumen de nada, porque cualquier cosa que
declaran es un hecho. Tribu
del Crepúsculo; reconocen
la verdadera herencia de los Lupinos en lo Invisible, y en la exploración
y preservación de ese legado que pueden sentir y está vedado a los seres
humanos. Peligrosamente, porque lo que los humanos no ven no pueden apreciarlo.
El Crepúsculo siente que la responsabilidad de ser guardián de las fronteras
es mayor para ellos, y que el futuro de su especie se encuentra más allá
de Los Yermos y en trascender la forma de la bestia. Tribu
de la Luna; aquellos que
eligen esta Tribu son volubles como la luna, y a menudo son considerados
videntes locos, profetas y lunáticos de toda clase. Para ellos es la Luna
representa el enigma, la ilusión y el cambio, algo que el resto de Tribus
no comprende y quisieran cambiar esa posición en la Tradición. Sin embargo,
en las épocas de crisis e incertidumbre, son estos Lupinos los que guían
a la especie a soluciones y nuevos retos. Los Perros Existen
grupos de Lupinos que no obedecen la Tradición, o la desprecian abiertamente.
A ellos las Tribus de Sangre les llaman Perros. Los principales son: Perros
Grises. Un consorcio de
Lupinos que desdeñan su naturaleza espiritual como supersticiones y que
depredan entre la sociedad humana, formando camarillas de poder e influencia
aprovechando la ventaja de su Instinto, aunque carecen de poderes espirituales.
Utilizan sin reparos todo tipo de tecnología y formas de coacción. Sus
métodos incluyen el chantaje, el soborno y el asalto directo. Son un grupo
numeroso, que se ha ido incrementando con el paso del tiempo conforme
avanza el materialismo y el capitalismo salvaje en el mundo moderno. Perros
Locos. Más un culto que
un verdadero grupo, son Lupinos que forman sectas demoníacas, desquiciados
por la rabia y sus instintos depredadores más poderosos. No destacan por
su poder sobre lo Invisible, y desconocen muchas cosas sobre su naturaleza
y origen. Creen que son simplemente monstruos o poseídos al servicio de
demonios. Lo más terrible de ellos es que saben qué y quienes podrían
ser, y reniegan de ello. Perros
Blancos. Conocen las Tradiciones,
lo Invisible, la historia de la Sangre, pero se niegan a formar parte
de las Tribus y a colaborar o entablar relaciones con ellas. Representan
un incómodo misterio para el resto de Lupinos. Algunos creen que supervisan
a las Tribus, pero no hay ninguna prueba de ello. Lo que se sabe es que
ocupan los Nexos y tejen redes fuertes de control. Atacan a otras Tribus
y Perros sin provocación, y los demás responden. Por eso no son muchos,
y hay quienes piensan que pueden hallarse al borde de la extinción. Cualquier
comunidad de Lupinos daría mucho por saber acerca de ellos. Lupinos
de cualquier Tribu, con orientación y pensamientos comunes, a menudo forman
grupos llamados Manadas, en torno a la imagen de un Guía del Mundo Invisible
(un espíritu totémico que simboliza un animal, planta o fenómeno) con
el que establecen una relación simbólica entre sí mismos. La Manada es
la base de la sociedad Lupina, y tiene la función de familia y hermandad,
de grupo de compañeros y amigos que se apoyan mutuamente, bajo el mismo
Guía. Cada Manada tiene sus propios ritos y costumbres para recibir a
los nuevos miembros, celebrar victorias, realizar funerales o manifestar
hermandad. Cuando
varias Manadas se agrupan con propósitos comunes, se forma un Clan. Clan El
Clan es la organización social máxima de los Lupinos en una zona, y consiste
en la agrupación de diversas Manadas con la intención de convivir y de
defender y mantener un Nexo y un territorio. En torno a los Clanes, los
Lupinos organizan sus vidas y sus relaciones sociales extensas y se protegen
de los humanos, de los Perros y de otros peligros que puedan existir.
Existen ritos masivos que realizan los miembros de los Clanes, normalmente
cuando hay una gran necesidad. Un
Clan puede ser cualquier cosa. En las ciudades, se camuflan bajo asociaciones
de todo tipo o incluso áreas residenciales, pero en los pueblos y áreas
rurales, son grupos de familias consanguíneas o comunidades de vida independiente,
buscando o formando Nexos y extraen sustento de ellos. Respetan la mayoría
de leyes humanas para pasar desapercibidos, aunque la Tradición siempre
se impone ante una contradicción con la ley humana. En algunos casos,
los humanos han sido admitidos en un Clan si respetan la Tradición y guardan
los secretos. Aquellos que han roto esta confianza no viven mucho tiempo,
ya que Clanes de cualquier parte les perseguirán. Una de las bases del
Clan es el exclusivismo: con la excepción de los humanos de confianza,
ningún otro debe inmiscuirse en los asuntos Lupinos, así que suelen ubicarse
en zonas reservadas. Dentro
de ellas, los Lupinos reciben instrucción y una manera digna de vivir,
y se les enseña la Tradición para cumplir mejor con sus cometidos. La
riqueza y autoridad entre los humanos se consideran bienes comunales,
aunque los administre un individuo: si hay un choque de intereses el individuo
debe plegarse si no quiere incurrir en deshonor. En cualquier caso, hay
que recordar que los Clanes están hechos para permitir que los Lupinos
desarrollen todo su potencial, no para encerrarles en celdas de oro. Existe
un cierto rechazo a la modernidad entre los Lupinos. Aunque la Tribu del
Bronce se ha adaptado muy bien a los tiempos, hay prácticas innobles de
los humanos que nunca encontrarán acogida entre la Sangre, ni siquiera
usándolas contra los humanos. Un ejemplo de esto son las armas que se
consideran dignas: las garras y armas naturales, cuchillos, y hachas y
espadas fetiche, que se entienden como una prolongación del depredador.
En siglos pasados hubo mucha controversia con el arco y la ballesta, y
aún hoy sólo la Tribu del Bronce y la del Acecho aprueban su uso. Entre
las Tribus hay un rechazo generalizado a las armas de fuego: los cobardes
que las usan son ridiculizados y despreciados por todos. Aunque existen Consejos que arbitran disputas entre diversos Clanes, no tienen poder real, sino que forman un cuerpo de prestigio y mera justicia entre los Clanes. |