Adeptos de la
Nueva Carne
Puede
ser elegida por Personajes de Cultura Industrial.
La carne y sus posibilidades… esos maravillosos placeres que puede procurar.
Éste es uno de los lemas de la Facción más hedonista
y estéticamente extrema de La Devastación. Los Adeptos de la
Nueva Carne son conscientes de que su comprensión no está al
alcance de todas las criaturas, que se repugnan al contemplar las costumbres
y vida de estos seres. Cenobitas y amantes de las sensaciones intensas, de
la modificación corporal y la provocación simple y pura, estos
exquisitos filósofos piensan que ante una nueva época son necesarias
nuevas costumbres y la exploración de nuevas fronteras. Algunos de
ellos desarrollan facultades psíquicas al profundizarse en el Culto
Nefarita que profesan. No desprecian la tecnología, sino que la aplican
a sus intereses. En cuanto a temas mundanos, suelen desarrollar una red de
influencias y contactos para la provisión de recursos, y delegan en
alianzas para defenderse.
Aplican la tecnología a sus intereses, y han conseguido sintetizar la droga definitiva, el Soma, de la que solo se hablan maravillas.
Los Adeptos de la Nueva Carne son amorales, crueles, bisexuales, sádicos
y con un punto pedagógico que los hace terroríficos.
Son muy valorados por otras facciones como consejeros, guerreros y científicos. El gran problema tratando con otros es que puede que tomen un interés directo en aquellos a los que apoyan… mostrándoles las fascinantes posibilidades de la Nueva Carne, con su consentimiento o sin él atrapando a otros en sus redes de sensaciones.
Esta facción oficia el culto en misas perversas, aunque muchos se creen que son solo una fiesta donde conseguir de manera fácil los placeres. La Eucaristía del Soma es a la vez misa y fiesta, para los Nefaritas es más, es el Camino a la Nueva Carne, al éxtasis, al Trance, etc. Los Iniciados y todo tipo de gentes se reúnen en las misas del Camino del Trance, pero la facción está constituida sólo por la jerarquía cultista.
Esta
Facción puede resultar algo extrema para algunos jugadores sensibles
o con principios morales acentuados.