El Mundo Tras El Colapso.
Piénsalo un poco. Una de las claves del mundo en que vivimos
es la capacidad para una destrucción como nunca antes se ha visto.
Uno de nuestros miedos es que algún fallo o algún loco pueda
desencadenarlas. Un virus, ataques nucleares, crisis energética generalizada…
En Cenizas Rojas: Devastación jugamos con esas posibilidades, las combinamos
y las cambiamos para crear un futuro estremecedor.
El Mundo Tras El Colapso es un hipotético futuro del nuestro, en el
que el planeta ha cambiado tras ciertos desastres y sus habitantes luchan
por la sola supervivencia en un mundo donde las ciudades abandonadas son ataúdes
mortales, los conocimientos científicos son guardados con celo y temor,
las piezas de tecnología son artefactos infrecuentes y energías
desconocidas distorsionan la realidad que conocíamos y a los seres
que viven en ella.
Éste es un mundo que bebe de las fuentes del género post-apocalíptico
y de la ciencia ficción, y juega con los miedos del hombre moderno…
la falta de comodidades, de luz, de internet. La falta de seguridad. También
se inspira en el heroísmo y la supervivencia, la ética personal
y el honor en un mundo en que la vida vale menos que una lata de gasolina.
Y aun peor, el fantasma de la aniquilación global no se ha desvanecido.
Es también un mundo desconocido, en el que lo que se sabía anteriormente
carece de validez. La ciencia se ha perdido en su mayoría y las mutaciones
en los seres vivos los han convertido en algo exótico. El potencial
psíquico de la humanidad se ha abierto, como respuesta interna a la
dureza externa de la vida y las energías desconocidas que se han manifestado
son una fuente de poder para quien se arriesga a su contacto deformante. Algunos
de los que descubren estas posibilidades son perseguidos, otros se convierten
en nuevos mitos, nuevos dioses.